ENTRENAMIENTO:
PERIODIZACIÓN TRADICIONAL E INVERSA

Periodización es básicamente la variación de cómo se pueden estructurar el volumen, la intensidad y la frecuencia del entrenamiento para optimizar el rendimiento deportivo. La forma en la que se varían esos tres factores hace que el entrenamiento se conozca por distintos nombres. A la tradicional que, cómo su propio nombre indica es la que ha sido tradicionalmente usada, le dio nombre haya por los sesenta Mateiev y es básicamente lo que hablamos sobre el entrenamiento de Arthur Lidiard, que es uno de sus máximos exponentes dentro del atletismo. Consiste en colocar una gran carga de volumen al principio, hacer más volumen de kilómetros y trabajo al principio para al final ir descargando de kilómetros y aumentar la intensidad. Lo bueno que tiene este tipo de planificación es que se hace muy progresiva. Y hace tiempo, cómo se funcionaba en las temporadas, que eran mucho largas, se ajustaba muy bien a los tiempos y a la forma de competir de los atletas. Un ejemplo son los neocelandeses en los 60 o Lasse Viren, que aparecían solamente una vez cada tres o cuatro años, hacían planificaciones a larguísimo plazo y acababan teniendo picos de forma más o menos breves durante el tiempo suficiente.

Con el cambio en la forma de competir actual, cuando prácticamente se tiene que estar en forma desde mayo hasta finales de agosto o incluso en septiembre, o cuando quieres tener varios picos de forma, este modo de planificarse se va quedando un poco obsoleta o corta ya que hay que incluir distintas formas de colocar las cargas. Entonces surge la periodización inversa que lo que hace es darle la vuelta al sistema y meter más intensidad desde el principio para luego darle más volumen. No es meter series muy rápidas al principio y luego meter muchos kilómetros si no, más bien empezarf a trabajar los ritmos de carrera, o incluso más rápidos, desde un primer momento, a los volúmenes que se puedan sostener. Evidentemente, si vas a preparar un cross o un 1500, al principio no puedes correr a ritmo de 1500 más que 80 o 100 metros, series cortas, progresiones... pero si puedes jugar con eso, trabajar esa intensidad desde el principio, con mucha densidad de trabajo dentro de la intensidad. Es decir, repetir muchas veces ese tipo de trabajo para luego darle volumen a esa intensidad: primero ganar velocidad y luego prolongarla.

Esto se puede plantear dependiendo de la intensidad a la que quieras trabajar. Si vas a correr maratones te da la posibilidad de hacerlo de otra manera. Cuando vas a hacer ritmo de maratón puedes soportar la velocidad a la que vas a correr maratón durante más tiempo, mientras que si vas a correr un 1500 o un 800 esa velocidad ya está mucho más limitada al principio.

El problema que tienen tanto un método cómo el otro es muy común, y es el hecho de que si te pasas con la intensidad o te confundes en la transición del volumen a la intensidad puedes llegar a una lesión o a un sobreentrenamiento. O puedes conseguir un pico de forma antes de tiempo, porque la intensidad es muy agradecida, el cuerpo absorve muy rápidamente el entrenamiento de alta intensidad y en cuanto te adaptas a él se consiguen grandes resultados en un corto espacio de tiempo. Entonces, si es eso lo que pretendes, tener resultados rápidos o buscar un pico de forma en un espacio corto de tiempo, la peridoficación inversa es la forma de hacerlo. Pero si no lo pretendes puede ser que cojas el pico de forma antes de tiempo y llegues pasado al momento ideal en el que querías estar bien.

MÁS INFORMACIÓN:

CAMÌ A BARCELONA (CAPÍTULO 3: EL CAMINO) - artículo de Marcos Peón en la web de ASICS Frontrunner

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