ENTRENAMIENTO:
ENTRENAMIENTO COMBINADO DE FUERZA Y RESISTENCIA

El entrenamiento combinado de fuerza y resistencia es un tema que ultimamente está muy en boga. Y a mi siempre me ha llamado mucho la atención cómo los entrenadores de fondo y medio fondo dejamos esto de lado. Es sorprendentemente poco común ver a corredores de larga y media distancia en el gimnasio, aunque ahora ya cada vez hay mes porque es algo impepinable, este tipo de entrenamiento mejora una barbaridad el rendimiento en corredores. Después de tiempo entrenando a gente, y leyendo, informándome y viendo los resultados, la única respuesta válida, que entendería o aceptaría a un entrenador al que le pregunto por qué no manda a sus corredores a hacer trabajo de fuerza es "porque no me sale de 'ahí'"... ¡y es que no hay ningún razonamiento científico que respalde el no hacerlo! A día de hoy existen un montón de evidencias que demuestran que el trabajo de fuerza, combinado con el trabajo de resistencia, mejora la economía de carrera, disminuye el riesgo de lesiones (con lo cual la continuidad que eso nos da también va a mejorar nuestro rendimiento), aumenta la intensidad a la que podemos correr a umbral anaeróbico y mejora nuestra capacidad anaeróbica.

Esto son todo sinónimos de mejora en el rendimiento. Pero ¿qué tipo de trabajo se debe de hacer? Esto es también muy sorprendente, porque ya desde los años 80 Sebastian Coe y su padre pusieron muy de moda el 'circuit training', que no dejan de ser ejercicios en circuito, con muy poca carga y muchas repeticiones... pero, a día de hoy se está viendo que tanto el trabajo de fuerza explosiva cómo el trabajo de fuerza máxima (número muy bajo de repeticiones con cargas muy altas, y sobre todo, realizados a la máxima velocidad que podamos desplazar la carga que tenemos) es un tipo de entrenamiento que se está viendo que tiene unos efectos muy positivos en el rendimiento de los corredores. Pero en estos casos la pregunta es "si me pongo a hacer esto, que tradicionalmente es trabajo de velocistas y lanzadores, me pondré 'mazao' y luego hay que tirar de eso corriendo"... y, sí, vas a hipertrofiar, pero si lo haces mal, si no respetas los periodos de entrenamiento, si lo periodizas mal, lo colocas mal dentro del entrenamiento y no respetas la individualidad de la persona. Es decir, con una persona que tenga tendencia a hipertrofiar hay que tener más cuidado. Pero también hay una serie de procesos hormonales que, si estamos realizando entrenamiento de resistencia al mismo tiempo que realizamos entrenamiento de fuerza, chocan entre ellos. Y digamos que ese entrenamiento de resistencia, que prevalece en nuestro día a día, amortigua el hecho de la hipertrofia. Entonces ahí entra también el hecho de cómo colocarlo para conseguir que no se produzca en exceso, porque al final si quieres ganar fuerza tienes que hipertrofiar... pero manteniendo los equilibrios.

¿Cuando hacer esto? Tradicionalmente la tendencia es hacerlo a principios de temporada, por ser un trabano eminentemente profiláctico lo hacemos ahí y ya está... pues no, ahora mismo está probado que es durante toda la temporada y que realizando trabajo de fuerza máxima (unas cargas muy potentes y muy altas) en las seis semanas previas (dependiendo de la experiencia del corredor se puede ampliar) a empezar el periodo competitivo se ha visto que contra corredores que dejan este trabajo de fuerza mucho antes se mejora la marca incluso en pruebas de cinco, diez kilómetros y hasta el rendimiento de media maratón y maratón.

Así que ¿por qué no entrenas la fuerza con tus corredores? Pues si no te apetece o no te sale de 'ahí' me parece bien... ¡pero en otro caso no tienes explicación posible!

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