MARCA RUNNER ASTURIAS #038
BRUNO TOLEDO, EL MEJOR FONDISTA DEL ATLETISMO ASTURIANO

El gijonés Bruno Toledo es, por palmarés y marcas, probáblemente el mejor fondista que ha dado el atletismo asturiano. Bruno, de todos los éxitos que lograste ¿es el quinto puesto en el Campeonato de Europa absoluta del que te sientes más orgulloso?

Ese fue, desde luego, un momento especial... pero sí es verdad que me dejó un poco con la miel en los labios, porque todavía a falta de un kilómetro íbamos cuatro escapados, yo iba peleando por la medalla de bronce, que era cómo estar soñando despierto... entonces, bueno, fue un `puestazo', porque tenía 24-25 años, pero si es verdad que me dejó un poco la miel en los labios. Yo sí destaco, y entre todas esas fotos, siempre digo lo mismo, sí me tuviera que quedar con una es la de cuando quedé campeón de España absoluto. Ya lo había hecho en categorías anteriores, pero dejar atrás a mi ídolo, cómo era Martín Fiz, y a mi 'hermanos', por así decir, Fabián Roncero, y estando Julio Rey, también, en Barakaldo, batiendo el record del campeonato nacional, que también lo había hecho en categoría junior, pues ese momento para mi fue... ¡bufff!... y alberto Juzdado, que el año pasado todavía los había visto quedar primero y tercero en el campeonato de Europa de Helsinki, cuando lograron el triplete los maratonianos españoles. Entonces, ganar a los dos el día que, además, hicieron mejor marca personal, pues para mi fue una machada.

¿Cómo empiezas en el atletismo?

Yo empiezo soltándome de la mano de mis padres, corriendo por el muro a muy temprana edad (risas)... luego en el Piles, echando carreras contra el autobús... todos los niños ahí a lo Forrest Gump, desde la ventanilla mirando a ver si llegaba yo antes o no (risas)... y un día me dieron para apuntarme a actividades extraescolares, y bien pensé yo que no me iban a dejar, porque nunca fui un lumbreras con los libros. Lo dejé encima de la mesita de mis padres, me dijeron '¿y esto?'... bueno, sí se puede... me apunté a correr y ahí empezó lo que acabó siendo primero un juego, luego una afición, luego una pasión... y luego ya un modo de vida.

Así es cómo tiene que ser ¿no?

¡Siempre! Yo hago mucho hincapié, soy muy pesadito, con lo de no quemar etapas, ir despacio y, sobre todo, que esto tiene que ser que salga de uno. Todo el mundo siempre me pregunta por mi hija, Mara, y bien es cierto que yo veo cosas en ella que me sorprenden a veces, pese a que tenga cinco o seis añitos, pero no saldrá de mi boca que tenga que hacer esto o lo otro.

A los hijos los quemamos sí les obligamos a hacer un deporte que no les gusta...

Exacto, yo si de algo estoy orgulloso es de una trayectoria y de un bagaje, que a nivel nacional o internacional, lo empiezo en categoría junior pero que ya venía desde infantil, cadete... y digamos que luego el acabar dejándolo, ya de senior, se sabe que hay una gran criba cuando uno pasa de promesa a senior, porque los tiempos cambian... el estudiar, el buscarte la vida, el casarte... cambian muchas cosas. Ves a mucha gente quedar tirada por el camino. Gente que se lo llevaba todo de calle, que se 'comían' el oro, que les metieron muchos pájaros en la cabeza, o que los padres iban presumiendo, sacando pecho por ahí... luego son un poco, digamos que no juguetes rotos pero si que algo que te apasiona y que te llena, que apartas la mirada de todo por correr, correr, correr... pues acaba quedando en un segundo plano. Y entonces yo siempre digo que hay que tenerlo muy claro.

Tú te consideras más fondista, has hecho tu mejor marca en el 10000 (27:43) en el año 98, que es en el que tienes las mejores marcas ¿ese fue tu gran año?

Sin duda. Podría hablar de junior, corriendo la final de un campeonato del mundo con Gebrselassie, peleando la quinta plaza a ritmo de record de España junior. En promesa, después de un año lesionado, entero, el primer año nada, ni una carrera, los dos años siguientes, sin hacer ni un solo cross, quedar dos veces subcampeón de España teniendo delante a un tío que era campeón de Europa junior... en fin, yo venía de hacer muchas cosas. Sí que es verdad que en senior, antes de eso, ya venía de ser dos veces mundialista absoluto, siendo el más joven de la selección, en el 96 creo recordar, 96-97... pero sí que el 98 es verdad que logré dejar lo que ha sido siempre una pesadilla en mi vida, que han sido las lesiones. Las dejé aparcadas durante dos años y tuve la continuidad que incluso había buscado yendo a la redidencia Joaquín Blume, en Madrid, dónde había fisios, masajistas, médicos, que velaban por este 'hombre-pupas', y ahí, durante dos años pude empezar a entrenar con mucha más dureza... y lo que siempre digo, no hay que tirar tanto de calidad y sí de acumular meses de entrenamiento, sesiones de entrenamiento, y dí un buen paso hacia adelante. Decir también que en otras dos ocasiones he corrido en 27:49, el 27:43 tampoco fue flor de un día, se hizo a lo largo de varias temporadas, no en la misma.

¿Ahora mismo eres también entrenador?

Digamos que soy preparador y ya hace bastantes tiempo que llevo gente, que les intento asesorar lo mejor que sé.

¿Y qué les dirías ahora mismo a los que andan por ahí corriendo con toda esta fiebre del 'running'?

Bueno, por de pronto un buen consejo sería que compren el libro que está promocionando Fabián Roncero, premio Príncipe de Asturias, que se llama 'The runner man'...

...para hacer lo contrario de lo que dice el libro, cómo nos comentó el otro Fabián (risas)

Exactamente, yo creo que es una crítica muy constructiva. Siempre hay que mirarse al espejo uno mismo, hacer autocrítica, saber que las cosas se pueden mejorar. Yo procuro ser muy prudente cuando hablo de lo que no sé. Si me preguntáis por el atletismo puedo hablar algo, si me habláis de carreras de trail solamente voy a escuchar, encantado de aprender. (Les diría a los que corren) que se dejen asesorar por gente que lleva muchos años aquí, que no son flor de un día. Está 'Marquinos' (Marcos Peón) aquí que lleva mamando del atletismo mil años también... y que, por mucho que te apasione hay que ir paso a paso. Yo he visto auténticos máquinas, tanques, burros, de soportar carros y carretas, en mi etapa, por ejemplo, en la Blume, y el cuerpo tiene memoria y, tarde o temprano, lo acabas pagando todo. Y cuanto más te enganche y más te guste, más duro va a ser luego si te aparta el atletismo. Entonces, no quememos etapas.

Entrenas al grupo de entrenamiento 'Born to Run' (nacidos para correr), con Nacho Lacarra

Sí, súper Nacho Lacarra. Yo siempre digo, no máximo dirigente ni mucho menos, porque ahí está el presidente del Gijón Atletismo, pero sí que es verdad que lleva una grandísima cantera de lo que hay que trabajar, de las categorías inferiores, 'Marquinos' en eso también está haciendo una grandísima labor... y sí, con súper Nacho ahí intentamos aportar y enganchar a la gente para que haga las cosas con un poco de cordura y poner algo de sentido común en esta fiebre.

Y desde hace un año eres director deportivo del Club Deportivo Horizonte, de Gijón...

Sí, ahí estamos... ¡madre del amor hermoso, dónde nos metimos por amor al arte! (risas) Estarán ahora escuchándome y riéndose, porque yo siempre digo lo mismo, no puedo aportar desde dentro de la cinta. Por desgracia me salí y lo paso mal. Durante bastante tiempo estuve apartado de las carreras porque me hacía úlcera de estómago verlo y no poder competir. Me sigue pasando a día de hoy, pero ahora intento aportar desde el otro lado, de manera totalmente gratuita pero de algo que me apasiona. David Pontigo, máximo dirigente del equipo, me brindó la oportunidad, creamos este Horizonte Gijón... esto está empezando a ser un monstruo, ya hemos hecho una primera temporada muy prometedora y esperamos que esta segunda va a ser la de afianzarnos ahí. Hemos tenido que recurrir a gente generosa, cómo son Jorge Muñiz o Pablo Acebal, para entre los cuatro intentar tirar de este carro que es el Horizonte Gijón y que yo creo que promete mucho.

¿A tí te llamaban Bruneti de pequeño?

Yo tengo cuarenta apodos (risas) Sí, todos van por Bruneti, Brunín o demás, no sé si tengo cara de oso amoroso (risas) pero siempre me enfocan cosas así diminutivas

Precisamente hablabas antes de Nacho Lacarra, que estaba en el Vespa Club de Asturias, en el que tú llegaste a estar también ¿no?

Sí, Nacho no es que estuviera, es que fue Presidente del Vespa Club de Asturias varios años, yo también he estado... mando un saludo a todos los compañeros del Vespa Club Asturias, incluido el presidente, Alfonso... y Nachito ha estado ahí, de hecho sigue teniendo varias Vespas.

Pues en el foro del club leí esto que escribió Nacho y me llamó bastante la atención: "Otra que no olvido, fue el día que coincidí con él (con Bruno) en el vestuario del Grupo...yo no era más que un atleta cadete y el era la estrella del atletismo nacional del momento... Abrió su mochila y me regaló dos pantalones Puma (una de las marcas que le vistió en su carrera deportiva)...yo no podía creérmelo...apenas me conocía...no había nadie delante, no era un gesto para la galería, fue y es pura generosidad."

¡Qué voy a decir! Sí, lo leí. Yo a veces me hago el tonto pero tengo bastante memoria... para lo bueno, para lo malo no me considero para nada una persona rencorosa, creo que todos nos equivocamos y, lo que decía antes, tenemos que mirarnos al espejo, recapacitar... y en ese aspecto me acuerdo de sus palabras porque me llenaron mucho. Siempre digo que a las personas se las mide más por sus hechos o sus actos que por sus palabras... y yo sé, porque lo supe también cómo con Martín Fiz, que para mí era un ídolo y en el mundial de Bostón, en el 92, me dijo '¡junior!... ¿vamos a rodar ahí enfrente?'... yo no me atrevía ni a pedirle... bueno, ni a decirle que me vendiera unas mallas... ¡no me atrevía!... y yo iba rodando con mi ídolo. Cómo el otro día, estaba 'Marquinos' también presente, cuando vino Martín Fiz al hiperdocumental, de obligada visión, y me mandó salir al escenario... ¡buff!... piel de gallina... el cuello allí, vamos, el nudo me ahogaba en la garganta... entonces yo sé que a veces un gesto, un guiño... eso es un plus... esto es cómo cuando te gusta una moza, la miras con unos ojos que sabe que tal... cuando un chavalín que está empezando te mira con ojos de tal sabes que cualquier guiño que le des te lo va a apreciar más que otra cosa.

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