MARCA RUNNER ASTURIAS #031
CARLOS CABEZA 'CHARLIE' NOS CUENTA SU EXPERIENCIA EN EL TRAIL DE ANDORRA

Carlos Cabeza 'Charlie' completó los 114 kilómetros, con 9700 metros de desnivel positivo, del Andorra Mitic Trail... 'Charlie', haznos un resumen de cómo fue tu prueba

En primer lugar, decir que me sentáis aquí junto a dos de los mejores corredores de Ultra Trail de Asturias... y lo que yo hago se puede decir que es otro deporte. Yo fui a vivir una aventura, realmente, y, por ejemplo, Nariano (Luis Mariano Gaonzález) habiendo corrido 170 kilómetros echó una noche y media, no llegó a completar la segunda noche... y yo salí el viernes a las diez de la noche, tuvimos que pasar una noche completa y la segunda noche también la tuve que hacer completa, porque yo no llegué a meta hasta las once de la mañana del domingo. Y esos momentos de la segunda noche para mi fueron lo más complicado, lo más diferente de lo que había hecho hasta ahora porque tienes que gestionar otras cosas. Más que físico, tienes que gestionar el tema de control de sueño, que nunca me había pasado. Yo había corrido ya un par de 'ultras' con noches completas, pero con la euforia de la carrera y la adrenalina y demás, realmente nunca llegué a acusar la falta de sueño. Pero aquí lo noté en la segunda noche, que al principio la agradeces, porque sí es verdad que durante el día tuve que pasar la tormenta... que, además, a mi me cogió cruzando un collado a dos mil quinientos metros o algo así, y nos cogió la tormenta eléctrica también. Estaba haciendo la subida más larga del recorrido, subíamos desde la primera base de vida, en Margineda. Subíamos cómo mil quinientos, mil seiscientos, y llegamos ya a lo que es alta montaña, un poco más aislado, y ya se nos fue echando encima la tormenta y cuando estábamos llegando al collado pues ya se abrió el cielo y empezaron a caer rayos... y nos caían rayos a pocos metros... no sabíamos ni cómo gestionarlo, no sabíamos si retroceder, sí echarnos al suelo, y cubrirnos con lo que pudiésemos, o sí seguir hacia adelante. Yo tuve la suerte de que iba acompañado por dos compañeros de Asturias, con los que coincidí en la carrera, con Helios y con Leivo, así que por lo menos no iba solo, pero cuando llegó la tormenta, al final lo que hicimos cada uno fue intentar seguir. Yo tuve que coger la chaqueta entre las manos, porque me la volaba el viento, de la ventolera que hacía, y echar a correr hasta el primer refugio que teníamos por delante, a un ritmo que parecía una San Silvestre (risas) huyendo de los rayos, que nos estaban cayendo cómo a menos de cincuenta metros, los veíamos realmente cerca. Llegamos al refugio, y después de la tormenta eléctrica llegó el granizo, acompañado además de muchísimo viento, y nos desgastó muchísimo.

Incluso comentas en la crónica que has publicado en tu facebook que había gente con hipotermia en ese refugio

Claro. A nosotros el tema fue que la tormenta nos cogió en un sitio bastante aislado. Entonces, cuando empezó el tema serio se neutralizó la carrera y todo el mundo que estaba cerca de bases de vida, refugios y demás, tomó cobijo en el sitio que más cerca tuviese. Nosotros tardamos bastante porque teníamos un collado por el medio, además bastante complicado por el viento y demás, y nos costó mucho ese intervalo, no se cuantos kilómetros fueron, que nos llevó hasta el refugio. Y cuando llegamos allí estaba ya completamente lleno de corredores, casi no entraba nadie más, y los que llegábamos los últimos llegábamos ya con una mojadura importante, con mucho frío... y algunos no estábamos al borde de la hipotermia pero realmente, cuando luego empezó a suavizar el tema y la gente empezó a salir del refugio y continuar la carrera, yo estaba con Helios en ese momento, y estábamos los dos con una tiritona y con una mojadura que no podíamos plantearnos volver a salir, porque todavía soplaba viento y salíamos en plan de 'nos vamos a quedar helados'. Entonces, tuvimos que quedarnos allí en el refugio, que tenían una estufa de leña, por suerte... comida caliente... y nos quedamos allí a intentar secarnos un poco, a intentar poner la poca ropa que tuviésemos seca en la mochila y, por lo menos, recuperar un poco de temperatura. Y con el tema este si que perdimos bastante tiempo.

Pero la experiencia fue muy interesante ¿no? ¿Y el asfalto ya pasasa de él? Porque tu empezaste en asfalto hace ya unos cuantos años y ahora ya montaña y montaña...

Yo empecé creo que fue en el 2008-2009, y curiosamente empecé animado por mis compañeros del grupo de montaña, con los que iba a la montaña de aquella, y entonces apenas había carrera de montaña, habría dos o tres en todo el año, así que corrimos bastante asfalto, corrimos medias maratones... y en el 2009 sí creo que corrí ya la primera de montaña, que era por el Naranco, el Centro Asturiano organizaba una de diez kilómetros.

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