MARCA RUNNER ASTURIAS #028
JOSÉ ANTONIO SUÁREZ
'PEPETE'

José Antonio Suárez ‘Pepete’ es todo un histórico del atletismo asturiano, primero como atleta y después cómo entrenador en la Atlética Avilesina, dónde todavía sigue ejerciendo esa labor. ‘Pepete’ ¿cuántos años tienes y cuantos llevas dedicado al mundo del atletismo?

Tengo 85 años y dedicados al atletismo serán más de 60

Eres de Avilés ¿de la Atlética de siempre? ¿Cuándo empiezas en el atletismo?

Bueno, de la Atlética casi siempre, primero cómo atleta y luego cómo entrenador y directivo también. Fui directivo de la Atlética muchos años, empecé en el año 61 de directivo, pero ya había sido atleta muchos años antes. Porque antiguamente no había cadetes, ni infantiles, ni nada. Era menores de 21 años y ahí participábamos todos, de 14, 15, 16 o 17 años. Yo empecé en el instituto en escolares, que eso si había. Entonces, en la época de los escolares, que era por cursos, ahí ya corría, hacía 600 que era dónde empecé a hacer atletismo. Quedé campeón de 600 en escolares, en Avilés, una campaña y entonces ya seguí con esta afición. El año anterior habían sido los campeonatos de España del Frente de Juventudes en Avilés, y ahí fue dónde empecé yo a coger afición. Yo no soy de Avilés, nací en Corvera, en Canciones, y luego, cuando tenía 12 años me mandaron a estudiar el bachiller en Avilés, y fui como pensionista con unos tíos que tenían una panadería, y tenía que trabajar por la noche para ir al instituto luego, y así y todo todavía entrenaba algo, pero no los entrenamientos de ahora, sino no se podría aguantar.

¿Por qué empiezas a correr y no a dar patadas a un balón, por ejemplo?

Bueno, eso también lo hacía (risas) Hacía de todo en el instituto, ahí me sacaron el nombre de ‘Pepete’, porque yo lo mismo jugaba al baloncesto que al balonmano… qué tampoco era el balonmano de ahora, de sala, eso todavía no existía. Jugábamos al balonmano de once en campos de fútbol y a eso jugaba también algo yo. Tampoco se entrenaba mucho. Luego, en el patio del colegio había hasta frontón y jugaba de todo. Y en el instituto era Pepe pero dijeron, este ‘Pepete’, cómo los toreros… y de ahí salió el nombre de ‘Pepete’. Y luego seguí participando, haciendo carreras y la Atlética ya se fijó. Había unos campeonatos de barrios en Avilés, y teníamos equipos en La Magdalena, La Travesía, El Parque… y hacíamos las pruebas en cada sitio y ahí participábamos todos los amigos, éramos casi todos amigos… había más afición al atletismo que ahora prácticamente… lanzábamos disco con (tapas de) alcantarilla, lanzábamos con una bola de esas grandes… había 3000 obstáculos pero no eran ‘3000 obstáculos’, eran ‘3000 paredones’ porque de una calle a otra había que saltar un paredón (risas)… se hacían estas historias y teníamos una afición loca todos los amigos.

¿De qué años estamos hablando?

Estamos hablando del año 49, 48, 47… En el año 48 ya hubo unos campeonatos de España allí y ya me apuntaron de reserva para el 4x400 y ahí fue dónde empecé yo un poquitín más.

¿Entonces empezaste a hacer más velocidad o fondo o medio fondo?

Yo hacía más fondo que velocidad. Jugaba al fútbol también y era el más rápido de todos, no sé si en la zona de Avilés había nadie (más rápido)… me tiraban balones largos y corría y empezaba a punterazos. No tenía condiciones para fútbol pero me querían fichar siempre por eso (por qué llegaba primero al balón)… era rapidísimo en el fútbol… sin embargo, en el atletismo no. Yo en 100 metros, en aquella época, ya después de estar un poquitín más hecho, participé en un campeonato de España de combinadas, cuando iba al instituto, tendría 16 o 17 años, y me metieron porque no llegaban los atletas y nada más que estaban los buenos, que eran Darraga y Campanal III… y entonces allí me metieron de ‘forro’ porque yo corría 1500 en aquella época. Y en esas pruebas, yo de velocista bajaba muy poco de doce, once nueve… andaba siempre por doce, y eso para atletismo no servía… y sin embargo para el fútbol era rapidísimo. Yo corría 600, 800, 1500.

O sea que empezabais a hacer de todo, lo mismo lanzamientos que carreras… y ¿Cuánto entrenabas?

Nada, entrenábamos muy poco. Íbamos a correr a dónde era la exposición de ganado, dónde está ahora el Suárez Puerta. Había un circuito de tierra y allí corríamos. Luego fue cuando en el año 45 se hicieron las pistas, y entonces ya, muy malamente, porque no nos dejaban correr allí porque se estropeaban las pistas.

Y esa afición que había entre los chavales de la época ¿por qué viene?

No lo sé. En el 45 fueron los campeonatos de España allí. No había aviones ni coches siquiera, llegaban los atletas de toda España en tren y los chiquillos íbamos allí a esperarlos, y conocíamos a unos y a otros…

¿Se puede decir que el atletismo en esa época tenía más difusión que ahora?

Había más dificultades pero teníamos allí grandes aficionados. Cuando al olimpiada de Londres, fíjate cómo sería que íbamos al periódico local, La voz de Avilés, a ver los resultados porque no teníamos por dónde enterarnos primero… teníamos mucha afición, conocíamos a todas las altetas…

O sea que lo que contamos el otro día (en la sección de historia) de Fanny Blankers Koen lo viviste en directo… y pese a esas dificultades el atletismo era muy popular ¿a nivel del fútbol?

Sí, en Avilés sí. Hubo una época, que la pista era muy nueva y cuando se estrenó la pista de ceniza tenía un cuidador que miraba por ella, la limpiaba… y cuando había fútbol fíjate cómo sería que si salía un jugador a pisar la pista lo silbaban

Eso no pasa ahora, que quitan las pistas de atletismo de los campos de fútbol

Sí, porque están demasiado lejos, para hacerlo más cercano

Entonces, ¿cómo atleta cuantos años estuviste?

Bueno, yo llegué a participar en veteranos, cuando se inauguró la pista de Gijón… pero a partir de ahí, no sé si es que yo viendo la pista y por correr en el tartán y todo eso pues me metí en demasiadas pruebas, corrí en 110 metros vallas, corrí 400, corrí 200… y tenía unos dolores en la espalda que me dije ‘esto no vale para mí’, y ya dejé de hacer atletismo. Nada más que corría un poco el cross por acompañar a los atletas que yo entrenaba. Desde Avilés íbamos hasta el San Cristóbal, una cosa de 6 o 7 kilómetros, corríamos, dábamos unas vueltas y allí entrenaba yo algo. Pero dedicados al atletismo antiguamente no conozco yo a gente. Tres meses antes de empezar las pruebas era cuando empezábamos a entrenar prácticamente, pero durante todo el año no se entrenó nunca cómo ahora se entrena.

¿Y lo más largo que has corrido compitiendo que distancia ha sido?

En cross participé en un campeonato de España de veteranos, aquí, en la Laboral, no sé si serían cuatro o cinco kilómetros… pero en pista lo que más corrí eran 3000 obstáculos pero no tenía ninguna marca así buena

‘Pepe Teverga’ también hacía obstáculos…

Si, con Pepe iba yo de entrenador, fuimos a Coruña a algún campeonato al que iba Pepín a hacer el 5000 o el 3000 obstáculos. Qué, por cierto, allí tuve yo algún lío porque si no quería correr una cosa o quería correr otra (risas)

O sea que estuviste cómo entrenador suyo…

No, de Pepín no, yo iba de entrenador del equipo de Asturias

Estuviste un montón de años de atleta y luego ¿Cuándo empiezas a entrenar?

En el año 60 ya me hice entrenador de atletismo. Empecé de entrenador cuando empecé a trabajar en Ensidesa, que entré en el año 56 y entonces el que llevaba lo del Grupo Empresa, cómo yo había hecho atletismo y tenía esta afición, me mandó a los cursos de la Escuela Nacional de Entrenadores, que se creaba en aquella época, y Ensidesa me pagó los viajes. Fuimos tres de Asturias, Norniella y aquel Luisín Fernández, que luego no logró entrar en la escuela y quedamos Norniella y yo sólos. A partir de ahí hice unos cuatro o cinco años de cursos, de entrenador de club, entrenador provincial… todos los años hasta el año en el que hicimos el de entrenador nacional, que yo creo que fue en el año 60 cuando me dieron el título de entrenador.

Has entrenado a atletas cómo, por ejemplo, Alba García ¿empezó contigo?

Sí, Alba fue prácticamente la última que tenía yo así de nivel internacional. Pero primero ya tuve algún otro…

A Carmen Parrondo también…

Con Carmen Larrondo empecé yo, luego ya quería ser más técnica y alguien le dijo ‘vete a entrenar con Ovies’, y se fue con Ovies, pero la tuve yo también, sí.

…a Irene Alfonso…

Irene Alfonso empezó conmigo y después paso (a entrenar) con Carlos Alonso

…y a Yago Lamela

A Yago Lamela también lo tuve yo, de infantil, y fui el que le enseñó a saltar longitud… en el ‘youtube’ hay por ahí un salto de longitud que era él un niño completamente, era cuando entrenaba conmigo, y tiene una técnica ya depuradísima del salto de longitud… dos saltos y medio, moviéndose...

¿Se veía ya que iba para figura?

Yo creo que es un atleta que no nace otro más cómo él… porque valía para todo, además. Lo mismo te lanzaba jabalina que saltaba longitud, que corría 100… le gustaba todo… no había forma de pararlo. Y cuando era infantil ya pasó con Carlos para saltar longitud directamente

…también estuvo contigo Cristina Mingote…

Cristina Mingote fue campeona de España también. En aquella época Irene Alfonso ya no entrenaba conmigo, me parece que pasó con Cándido. La llevaron a un campeonato de España, no le salió bien. Fue en Vitoria y aquel campeonato de España de junior lo ganó Cristina Mingote. Irene quedó atrás, y luego pretendían que entrenase yo a Irene otra vez, pero dije ‘no, de vuelta no me gusta ninguno’ (risas)… tengo una gran amistad con ella pero, bueno…

¿Y tus hijos también le dan a esto del atletismo?

Sí, yo tuve un hijo (Luis) que fue fabuloso… no hay nadie ahora que lo haga: ser infantil y ganar, ser cadete y ganar, ser junior y ganar… en todo. Era de la época de Puerta. Yo iba con mi mujer siempre a las pruebas y cuando iba con Luis era ir a ver si gana o queda segundo. Pasaba las series como quería. Luego tuve otro, Carlos, que también destacó bastante, porque sacó la beca para Estados Unidos, estuvo allí, luego fichó con el Barça, pero ese cuando era cadete, cuando iba con mi mujer, íbamos a ver si se clasificaba para la final… del otro siempre íbamos a ver si ganaba la medalla de oro o la de plata. Luis Suárez llegó a ser Campeón de Europa de Junior, en 3000 el primero y en 1500 el segundo, o al revés… el que más destacó fue Luis, porque además él era serio entrenando y no había quien lo parase.

¿Cómo padre y entrenador le dabas mucha caña?

No, nada, quería correr él. Salía yo y (le decía) ‘calienta ahí media hora’, y él iba a su paso, no hablaba con nadie… si pasaba alguien a preguntarle algo él no hablaba, no se paraba. Llegó hasta promesa, cuando la olimpiada (del 92) ganó el último campeonato de 5000, de promesa, segundo fue el García, el otro catalán, el mismo Puerta… ganó en Alcorcón, primero él, segundo Puerta. Fue la última vez que participó en atletismo y fue campeón de España promesas, de 5000.

¿Sigues vinculado de alguna manera al atletismo?

Sí, yo en la Atlética fui directivo casi toda la vida, hasta un año que nos entró un nuevo presidente y una nueva directiva y yo quedé como entrenador… muy a gusto porque no tenía nada que ver con la directiva. Y ahora sigo igual, entrenando a los que mandan entrenar, y todavía tengo alguna chica que destaca algo, ahora van a Murcia al campeonato de España, es campeona de Asturias de combinadas. ¡Y estoy entrenando nietos de gente entrené yo! Chiquillos que (me dicen) ‘mi güelo te conoce’.

¿Y cómo ves ahora todo este fenómeno del ‘running’?

Es una nueva era que empieza por gente que no hizo deporte, y ahora ya se está familiarizando más con el running, porque ya se plantan con un entrenamiento ya en condiciones. Pero para mi al principio, cuando eran las carreras de veteranos, que empezó a crecer tanto esto, decían ‘estos son veteranos’, y yo decía ‘no, no son veteranos, son promesas’ (risas) porque eran de 30-40 años y ya no podían ser promesas, pero iban porque les gustaba empezar a correr, no le sacaron el gusto al atletismo hasta que fueron mayores… no sé si sería por bajar grasa o porque otra afición sería.

¿Y qué consejo le darías a la gente que empieza ahora a hacer running?

Qué empiecen con menos ganas de ser medallas (risas) qué van todos a por la medalla… lo primero que hacían los veteranos, últimamente estoy un poco apartado de las carreras de veteranos, pero siempre iban con ‘¿qué premios hay? ¿ahí quien corre?... fulano… ¡ah! pues tiene un año más que yo, pues en esta no corro…’ siempre había una pequeña afición a buscar la medalla… no es generalmente pero siempre había un grupo grande de gente que buscaba el ir a por las medallas… y para mi el correr no tiene nada que ver con las medallas, vas a correr porque es bueno para todos… y no se trata de matarse mucho corriendo por la fama de sacar el premio.

Tú sigues entrenando…

Sí, pero sin mirar nada, sin ver si ganan medalla… a mi cuando me vienen con ‘oye, qué voy a correr eso porque’… no, no corres (risas).

¿Y en temas de métodos de entrenamiento, lees algo de lo de ahora?

Leo algo pero no aplico todo lo que sé, nada más porque en realidad (se trata de) que disfrute la gente. Por ejemplo, ahora se acabó prácticamente la temporada… aunque para mí la temporada acaba cuando se acaban las pruebas de cada individuo. Por ejemplo, yo estuve entrenando hasta ahora porque las que van a correr al campeonato de España, y luego para mi ya acaban la temporada… y luego a jugar un poquitín. Me preguntan ‘¿qué voy hacer ahora por el verano?’… olvídate del atletismo y juega al baloncesto, al balonmano o haz otro deporte, pero despéjate un poquitín del atletismo.

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