MARCA RUNNER ASTURIAS #008
ENTREVISTA A PAULA GONZÁLEZ BERODIA

DATOS PERSONALES Y DEPORTIVOS
Paula González Berodia
31 años
Club: NEW BALANCE TEAM
8 veces campeona de España
PRINCIPALES RESULTADOS
Ganadora del maratón de Sevilla 2016 y 2015
Campeona de España 1500m sub23 indoor en 2007
Campeona de España 3000m indoor en 2010, 2012 y 2013
Campeona de España de 10km ruta 2014 y 2015
Campeona de España de Medio Maratón 2015 y 2016
Campeona de España de Maratón 2016
Subcampeona de Europa de Cross por Equipos 2014
Bronce por Equipos Copa Europa 10000m 2014
Plata por Equipos Copa Europa 10000m 2015
Mejores marcas: 10km 32'36 - Media Maratón: 1:11'04 - Maratón: 2:28'54
Paula, lo primero enhorabuena. Y supongo que ya recuperada porque llegaste súper cansada y machacada, como se llega siempre al final de una maratón… pero una vez que ves el tiempo ya se te quita todo el cansancio ¿no?

Si, llegué muy tocada, los últimos tres kilómetros la verdad es que fueron una odisea, pero, como bien dices, una vez que ya ves el marcador pues se te quitan todos los males. Adía de hoy muscularmente me encuentro muchísimo mejor pero aun me voy a tomar unos días de vacaciones, de relax, intentando recuperar lo mejor posible y en nada estamos otra vez de vuelta a los entrenamientos.

Era tu segunda maratón. En la primera, que fue el año pasado, llegas y te proclamas campeona de España con un tiempo de 2:31:18. Este año decías que estabas mejor preparada y ya tenías en mente el 2:28 alto. Al final has hecho 2:28:55, un tiempazo, y no solo eso, porque has quedado por delante de las africanas. ¿Cómo habías planteado la carrera?

Según los entrenamientos, Germán, que es la persona que más confía en mí, me planteó salir a un ritmo de 2:28. Y a mí, como siempre que me plantea algo de ese tipo me parecía una locura. Pero finalmente tanto Manu, mi liebre particular, como Germán y yo decidimos ir desde el principio a un ritmo de 3’31-3’32 el kilómetro para hacer un paso aproximado de 1:14:20 en la media maratón. Y tuvimos la suerte de que precisamente iba a haber un chico, José Antonio Requejo, que iba a hacer de liebre al grupo de dos horas veintiocho, por lo que pensamos que nos iba a ir mejor estar en un grupo grande. Y así empezó la cosa hasta que en el kilómetro 2 veo que habían pasado demasiado rápido, se pasó en 6’54, que no era lo que estaba pactado, y en ese momento le comenté a Manu que yo prefería quedarme un poco más atrás e ir a nuestro ritmo, que era al fin y al cabo a lo que íbamos, a ir a un ritmo de 3’31 y conservar ese ritmo la mayor parte de la carrera. Y, sin darnos cuenta, en el kilómetro 15 volvimos a enlazar con el grupo de 2:28 y a partir de entonces nos quedamos ahí y mantuvimos el ritmo de manera la verdad que un poco extraña, porque pasamos algunos kilómetros en torno a 3’25-3’26, pero había otros que se iban a 3’35. En la última parte, en el kilómetro 30, se quitó Manu por unos problemas en el tendón de Aquiles que llevaba arrastrando desde hacía unas semanas. En el 32 se quitó la liebre del grupo de 2:28 y ahí tocó remar sola. Por suerte, tuve la ayuda de un chico en esos últimos kilómetros y en el 38 pude coger a la atleta que iba primera clasificada. En ese momento, Javi García Carretero, que era quien hacía de liebre la primera clasificada tenía órdenes de la organización de que si había alguna atleta que sobrepasaba a la primera tendría que ser el encargado de llevarla hasta meta y así fue. Costó muchísimo en los últimos tres kilómetros, se hicieron muy largos y muy pesados porque las fuerzas iban justas, pero fue una alegría entrar en el estadio y ver ese cronómetro puesto que yo pensaba que en los últimos kilómetros se me había ido mucho el ritmo y que iba ya por encima de las dos horas veintinueve, así que súper contenta.

¿Hasta dónde tenías pensado que fuera la liebre? ¿Hasta meta?

La liebre mía particular, Manu, si, en principio iba a ir hasta meta. Lo que pasa es que, para no preocuparme, no me había dicho que llevaba arrastrando unos problemas en él tendón de Aquiles y en el treinta ya no podía con el pié y tuvo que parar. A veces pasan estas cosas, me podía haber pasado a mi cualquier tipo de contratiempo en la carrera. Por suerte no fue así y pude mantener el ritmo que nos habíamos planteado al principio. Al final, el objetivo era conseguir esa marca y me doy por satisfecha. Y ahora con ganas de empezar de nuevo a entrenar y a preparar la cita de este verano que no es otra que Londres

¿Ibas más pensando en la marca que en ganar la carrera? Cuando se fueron las etíopes por delante no te preocupó, ibas pensando en el 2:28 sobre todo…

El objetivo era ese, mejorar mí marca, intentar bajar de los 2:29, el puesto al fin y al cabo era lo de menos. El planteamiento era mejorar la marca ampliamente para que me diera acceso al campeonato del mundo. Y luego, con el transcurso de la carrera resultó que fui cogiendo atletas, me vi en el kilómetro 38 en primera posición, intenté mantenerla y así fue.

Comentas que te quedaste sin liebre al final de la carrera, antes de alcanzar a la primera clasificada. Por si ocurre este tipo de condiciones, ¿llevas memorizado algún tiempo de paso cada equis kilómetros por si te ves sola saber como vas? ¿O vas por sensaciones y ya es lo que buenamente puedas?

Yo no miro el reloj. Lo miré en contadas ocasiones, recuerdo que en el primer kilómetro, porque me parecía que iba demasiado rápido, y vi que marcaba 3:25. Luego miré el segundo para ver si la cosa se había calmado, y en cuanto vi que íbamos en 6:54 fue cuando decidí que tocaba bajar el ritmo. Luego si que lo miré un poco en la última parte, porque tenía esa sensación de haber bajado mucho el ritmo.

Cuando llevas liebre es quien se encarga de llevar ese tema controlado…

Si, por eso mismo yo jamás miro el reloj. Y en el momento en el que me quedé sola fui más pendiente de las sensaciones que de ir mirando el reloj. En los últimos tres kilómetros creo que lo miré en dos ocasiones porque notaba que las sensaciones ya eran muy pesadas y me daba la sensación de haber bajado mucho el ritmo y lo miré sólo por ver si era así y me di cuenta que no, que a pesar de tener malas sensaciones el ritmo se seguía manteniendo. Pero en el resto de la carrera es cosa de la liebre y yo tengo que estar a lo mío, metida en carrera, y mirar el reloj no, para nada

¿Cómo se puede ajustar tan bien el tiempo final?

Es verdad que tan solo perdí creo que dos o tres segundos entre una media maratón y otra, pero no es algo que, lógicamente, haga a posta, sale así. El paso de la primera media maratón fueron 1:14:24-26, y es pura coincidencia, no es que yo vaya ajustando ahí lo máximo.

¿Y en el sentido de que vosotros tuvieseis tan claro que la marca iba a ser dos horas veintiocho cincuenta y algo? Porque estamos hablando de 42 kilómetros y lo habéis clavado en un margen de error de diez segundos.

Si, visto así claro, la verdad es que sorprende porque aunque nosotros en las redes sociales, o cuando me habían preguntado de manera personal, había dicho que me gustaría bajar de dos horas treinta, si que el objetivo era estar en dos horas veintiocho. Al fin y al cabo me dedico a entrenar, entreno lo mejor que puedo, y en este caso Germán es siempre el que hace un poco sus cábalas en cuanto a la marca. Y él me dijo que por los entrenamientos y demás si que podía estar por debajo de las dos horas veintinueve, un 2:28 largo, y así fue. Yo tengo claro que siempre que Germán me ve entrenar y dice una marca finalmente siempre consigo esa marca. Así que si es verdad que por esa parte llama un poco la atención.

Paula, hablabas antes de Londres, de ese mundial que hay este año. Has conseguido ya la mínima con este tiempazo… porque, además, creo que era hasta 2:45 el tiempo que pedían para mujeres…

Si, pero luego normalmente la Española siempre ajusta un poco las marcas y en este caso para la maratón pedían dos horas treinta y tres minutos.

¿Consiguió alguna otra atleta la mínima o sólo tú?

A día de hoy la tiene Marta Esteban, que la hizo en noviembre, en la maratón de Valencia, donde hizo 2:30:47. Y luego, puesto que valen las mínimas realizadas el año pasado, la tienen tanto Estela Navascues como Azucena Díaz.

El año pasado habías conseguido la mínima para ir a los Juegos Olímpicos de Río y me imagino que te llevaste un palo muy grande con esa lesión en el sacro…

Si, todo iba rodado, había conseguido el Campeonato de España, la mínima y la clasificación para los Juegos Olímpicos, pero el 3 de junio, después de un entrenamiento de series, noté una molestia en la zona lumbar, a la que no di importancia, porque tengo muchísimo acortamiento en esa zona de la espalda hasta isquiotibiales y demás, así que pensé que era un simple tirón. Pero cuando al día siguiente vi que no podía entrenar, que pasaban los días y que me era imposible, ya si que me preocupé. Me puse en contacto con la Federación Española, para bajar a Madrid a que me hicieran pruebas y, por desgracia, el 14 de junio, once días después, me diagnosticaron una fractura de stress en el sacro que me impidió estar en los Juegos Olímpicos. Pero como digo cada vez que me preguntan, es algo que he pospuesto hasta Tokio 2020, porque confío en el trabajo que realizamos Germán y yo, y tengo esperanzas. Si el año pasado conseguí esa plaza olímpica, en el 2020 también la voy a conseguir.

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